Nuestros
Amigos
Cada rescate cuenta una historia de valentía. Conócelos, enamórate y decide formar parte de su camino a la sanación.

Mama Blanca
Cabras
Mamá Blanca es una de las chivas más queridas del rancho. De pelaje claro y mirada tranquila, representa la esencia de la maternidad dentro del santuario. Es una guía natural para su manada: paciente, protectora y siempre atenta a los más pequeños.A lo largo del tiempo, ha criado a varios cabritos, enseñándoles a moverse por el terreno, a encontrar alimento y a convivir en armonía. Su presencia transmite calma; suele observar antes de actuar, pero nunca duda en acercarse cuando percibe curiosidad o necesidad de compañía.Aunque es serena, también tiene su carácter. Sabe marcar límites y hacerse respetar, especialmente cuando se trata de cuidar a los suyos. Es común verla descansar bajo la sombra, rumiando con tranquilidad, o caminando lentamente mientras las crías la siguen.En Tierra Viva, Mamá Blancas no solo es una chiva más: es un símbolo de cuidado, resiliencia y conexión con la vida en comunidad.

Mama Monubre
Cabras
Mamá Monubre es un símbolo de fortaleza dentro del santuario. Su nombre nace de una historia difícil: tras sobrevivir a una mordida de coyote que le provocó una infección severa, perdió una de sus ubres. Sin embargo, lejos de rendirse, aprendió a adaptarse y seguir adelante.Hoy vive con una sola ubre funcional, con la que ha logrado amamantar y sacar adelante a sus crías, demostrando una capacidad de resiliencia impresionante. Su historia nos recuerda que la vida en el campo puede ser dura, pero también está llena de segundas oportunidades.Es una chiva tranquila, observadora y fuerte. No busca protagonismo, pero su presencia habla por sí sola. Se mueve con cautela, pero con seguridad, y ha desarrollado una relación muy cercana con su entorno y con quienes la cuidan.En Tierra Viva, Mamá Monubre representa la supervivencia, la adaptación y el valor de cada vida, incluso después de la adversidad. Su historia es parte del corazón del santuario.

Blanqui
Perro
Blanqui es parte esencial de la vida en el rancho. Nació entre los corrales de las chivas, creciendo desde pequeña rodeada de borregas y cabras, lo que la convirtió de forma natural en una excelente compañera de pastoreo. De pelaje claro y energía siempre atenta, Blanqui conoce el terreno como si fuera una extensión de sí misma. Su instinto la guía para acompañar y cuidar a la manada, ayudando a mantener el orden con paciencia y sin agresividad. No necesita imponer miedo: su presencia y conexión con los animales son suficientes. Es leal, inteligente y muy cercana a las personas. Disfruta estar en movimiento, pero también sabe cuándo detenerse y observar, siempre pendiente de lo que ocurre a su alrededor. Para las chivas y borregas, no es una extraña, sino parte de su mundo desde el primer día. En Tierra Viva, Blanqui no solo ayuda en el trabajo diario: es un puente entre especies, un ejemplo de convivencia y confianza construida desde el respeto.
